Islam - Da'wah - Perú Tariqa Nakshibendi Hakkani del Perú

Nunca sabes qué actos Le agradarán o desagradarán a Allah

Artículo de Shaykh Abdul Kerim Effendi

 

Publicado en el periódico Daily Star, de Nueva York, el 22 de enero de 2005.

En el Nombre de Allah, el Más Misericordioso, el Más Compasivo

Millones de musulmanes se han reunido esta semana en la llanura de Arafat como parte de la Peregrinación a la Meca. El rito de Arafat es un anticipo del Día del Juicio. Es un recordatorio de que el destino de uno es estar de pie solo, si bien rodeado de toda la humanidad, ante el Creador, para rendir cuentas de la propia vida, y esperar así el juicio. Sin embargo, la preparación de toda una vida para el Día del Juicio es vencer nuestra negligencia y conducir nuestras vidas diarias en un “estado despierto”.

El Santo Profeta Muhammad (las bendiciones y la paz sean con él) nos dice: “Allah (Dios), el Más Ensalzado y Más Elevado, ha escondido Su agrado y Su complacencia en las buenas obras que haces”. Lo que quiere decir que Él está ocultando la buena acción que ganará su complacencia de entre todas tus buenas acciones. ¿Estará Allah complacido porque rezas mucho o porque mueves una piedra de la calle y la pones al lado a fin de que nadie tropiece con ella? Tú no lo sabes. No sabes qué acción será la que agrade a Allah y sea la causa de que Allah esté contento contigo.

Por eso el Santo Profeta dice que Allah está ocultando su favor. Cualquier oportunidad en que una buena acción se ponga al frente de un creyente, él correrá a realizarla. “Quizá en esta acción Allah vaya a estar complacido conmigo”. Siempre estarás buscando la oportunidad clave, porque está oculta y no la conoces. Vas a apresurarte y ponerte en marcha para hacer buenas obras hasta que el Ángel de la Muerte venga. Cuantas más cosas hagas por la causa de Allah, más placer vas a sentir en tu corazón. Te vendrá más satisfacción y tu fe crecerá de modo más fuerte.

La pereza va a escapar lejos de ti; la debilidad va a escapar lejos de ti; la necedad va a escapar lejos de ti. Finalmente, Shaytan (el demonio) se alejará y arrastrará a su ejército lejos de ti, porque ahora cada acción que haces te lleva más cerca de Rahman (Allah, el Más Misericordioso).

El Profeta también dice: “Él oculta su enojo en los pecados que cometes”. No sabes qué pecado vas a cometer que ocasionará la cólera de Allah. Puedes decirte a ti mismo: “He cometido todas estas malas acciones y no me ha pasado nada”. Y justo entonces, quizá vuelvas tu cabeza para ver algo prohibido y atraigas Su cólera. Así que aprende a controlarte a ti mismo. Debes tratar de no hacer nada erróneo, porque la cólera de Allah no es como el enojo de un amigote tuyo. Si haces que tu Señor se enoje contigo, puedes encontrate a ti mismo en necesidad de un extenso proceso de limpieza en la Otra vida. Así que eso también está escondido. Una persona inteligente no puede decir: “Oh, déjame hacer esto y mátarde diré ‘lo siento’”. Quizá no tengas la oportunidad de decir ‘lo siento’ después.

Y el Profeta dice : “Él ha ocultado a Sus waliullah, a Sus Amigos, entre la gente”. Ellos pueden parecer como uno de nosotros, pero no lo son. No tienen por qué ser clérigos religiosos. Puede que no hablen mucho o que no atraigan la atención, pero puede que sean los amigos de Allah. Así que debes tener cuidado. Es peligroso si causas el enojo de una persona así, pero si le agradas a él o a ella con buenas acciones, te elevas a ti mismo. Las oraciones de los amigos de Allah siempre son aceptadas.

Una persona no tiene valor hasta que alcanza la estación de estar despierto, de estar atento, y su fe crece. Allah dice: “¿Qué eres? Tu valor radica sólo en cuánta fe tengas en Mi. Tanto como creas en Mi, ése es el valor que tienes. Si no crees en Mi, y no aceptas lo que te envío, entonces no tienes valor”. La gente de este mundo te puede colocar en el sitio más elevado, pero si Allah te pone en el nivel mas bajo, ¿qué vas a hacer?

¿Quién es el más valioso en la Divina Presencia? El Habibullah: Muhammad, el Amado de Allah . Cuando él vino, sólo un puñado de gente le siguió. La necia mayoría le insultó, tal como ocurre hoy en día. Pero Allah puso su nombre en el lugar más elevado y nos puso una condición: “Si quieres convertirte en alguien amado por Mi, debes amar a éste. Si no le amas, no puedes acercarte a Mi y no acepto nada de lo que estés haciendo”.

Así que si tomamos esto y lo aplicamos a nuestra vida todos los días, y si tratamos de vivir de un modo despierto, ¿acaso vamos a entrar en las situaciones erróneas? No; estaremos en un estado despierto. Al despertarnos, observaremos todo a nuestro alrededor de una manera clara y conduciremos nuestra vida con un estado de atención alerta que complace al Señor.